En una conversación con la periodista Fabiana Ibarra, el diputado Henrique Capriles Radonski, compartió su visión sobre el actual panorama político. Para el dirigente, la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática representa una oportunidad histórica para fortalecer la paz y permitir el reencuentro de todas las familias venezolanas.
La Amnistía como puente de unión
Capriles expresó su deseo de que esta ley nazca desde un espíritu de amplitud y pluralidad, alineada con los mejores estándares internacionales, ya que más que un instrumento legal, la ve como el primer paso sólido hacia una etapa de mayor estabilidad y democracia:
Alcance integral: Destacó la importancia de que la normativa sea lo suficientemente abarcadora para incluir a quienes se encuentran lejos, asegurando que nadie se sienta excluido de este proceso de sanación nacional.
De la palabra a la acción: Invitó a que este esfuerzo se traduzca en hechos concretos que ayuden a renovar la confianza de la ciudadanía en las instituciones y en los procesos de diálogo.
Con un tono nostálgico pero propositivo, Capriles recordó que la verdadera libertad también reside en el respeto a la diversidad de pensamiento: «La democracia se nutre de aprender a convivir con quienes piensan distinto», señaló, abogando por un entorno donde los comunicadores y ciudadanos puedan expresarse con naturalidad y respeto mutuo: «Es fundamental que la política del ‘todo o nada’ dé paso a una etapa de entendimiento para que el país avance con paso firme».
El foco en el bienestar social
Al recordar su presencia en el recinto hace 27 años, durante la primera juramentación de Hugo Chávez, Capriles enfatizó que la paz política es el cimiento necesario para abordar lo que más le importa a la gente: la recuperación económica, para él, el éxito de estos acuerdos se medirá en la mejora de la calidad de vida de los trabajadores y pensionados, quienes esperan soluciones reales para su bienestar diario.
Fabiana Ibarra
360°/PG/OBP





