Detrás de las fachadas del urbanismo El Chorrito, en Los Teques, estado Miranda, se esconden historias de resistencia que hoy finalmente cambian de rumbo; y por eso en una cobertura exclusiva de 360°, fuimos testigos de un hito social para el municipio Guaicaipuro: la entrega de 120 viviendas que permite, tras años de gestión, clausurar definitivamente los últimos dos refugios que permanecían activos en la entidad.

Un nuevo comienzo para las familias

    En ese sentido, para las 40 familias que vivieron durante años en situación de transitoriedad, la llave recibida por los usuarios representa mucho más que una propiedad; es el cierre de un ciclo de incertidumbre, una testigo de eso es Scarlett Ortiz, una madre de cinco niños cuya vida se transformó radicalmente.

     Conmovida, Scarlett relató cómo pasó de habitar un solo cuarto para seis personas, sin baños ni servicios, al confort de un hogar digno, siendo un cambio no solo de estructura, sino de dignidad cotidiana. Antes de este día, su familia debía subir diariamente más de 300 escaleras para llegar a un espacio donde la electricidad dependía de un cable prestado.

Un hogar con nombre de milagro

     Hoy, sus hijos disfrutan de un apartamento en planta baja con todos los servicios básicos garantizados y una vista privilegiada que, en palabras de la propia Scarlett, «parece un sueño enviado por Dios», sin embargo, este urbanismo no es un proyecto aislado, sino una comunidad viva y profundamente organizada.

    Por otro lado, Nardis Castellano, una de las fundadoras y líder de la Comuna Cacique Guaicaipuro 2019, explicó a nuestras cámaras que la clave ha sido el autogobierno, ya que con 49 torres y 980 familias ya instaladas, el sector cuenta con plazas recreativas, parques y proyectos activos para salud , así como educación que los mismos vecinos gestionan.

    El cierre de esta jornada marca un antes y un después en la geografía social de Miranda, por lo que al declararse el municipio libre de refugios, el paisaje de la precariedad ha sido sustituido por un hábitat seguro y familiar.

Yessica González

360°/PG/OBP