El presidente Donald Trump firmó este jueves un decreto que impone aranceles a las importaciones de aquellos países que suministren petróleo a Cuba.

    La medida, que entra en vigor a la medianoche del 30 de enero, utiliza la declaración de «emergencia nacional» para justificar este castigo comercial contra quienes faciliten crudo a la isla, ya sea de forma directa o indirecta.

    Bajo este nuevo sistema, Washington aplicará un impuesto adicional (ad valorem) a los productos de países extranjeros involucrados en el envío de combustible, de esa manera, el decreto advierte que Estados Unidos responderá ante cualquier represalia comercial y que la orden solo se modificará si los países afectados deciden alinearse con la política de seguridad nacional de la Casa Blanca.

    Con esta acción, Washington busca condicionar el acceso a su mercado interno, obligando a terceros países a elegir entre mantener sus exportaciones a EE. UU. o continuar sus vínculos energéticos con La Habana.

Fuente: Medios Internacionales

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