Tras la aprobación en primera discusión de la Reforma de la Ley de Hidrocarburos el pasado 22 de enero, el país ha volcado sus esfuerzos en un proceso de consulta pública que busca no solo modernizar la industria, sino conectar el recurso energético con el bienestar directo de la población.
Este martes 27 de enero, mientras la Asamblea Nacional avanzaba en el debate, el equipo de 360° salió a las calles para conocer la opinión de los ciudadanos que ven en el petróleo la palanca para el desarrollo social.
Inversión para el pueblo, no solo para las cifras
La reforma tiene objetivos claros: atraer flujos de inversión tanto nacional como internacional para fortalecer los sectores productivos. Sin embargo, para la gente de a pie, el tecnicismo financiero se traduce en justicia social.
»Todo el recurso de nuestros hidrocarburos viene a fundamentar lo que son las misiones y grandes misiones», comentó una de las ciudadanas consultadas. Para ella, el espíritu de la ley —impulsado por el Ejecutivo bajo la gestión de Nicolás Maduro y la presidenta encargada Delcy Rodríguez— reside en «empoderar al pueblo» y garantizar que la riqueza del subsuelo se refleje en la mesa y en los servicios de cada venezolano.

Puertas abiertas al mundo
Uno de los puntos más comentados por la población es la apertura hacia la cooperación energética internacional. La norma busca profundizar alianzas con cualquier país o empresa que desee invertir bajo un marco de respeto y beneficio mutuo.
»Bienvenidas las nuevas empresas, las que vienen por primera vez y las que ya han estado en Venezuela», expresó un transeúnte, quien subrayó la importancia de que esta reforma agilice permisos y formalidades. «Es hora de que se tome en serio la internacionalización de la industria; el país no debe vivir solamente de las regalías, sino de una industria activa y productiva».

La confianza es el eje central de este proceso. Entre los entrevistados, el sentimiento general es de una cautelosa pero firme esperanza. «Si es en beneficio, sería muy bueno. No creo que hagan un planteamiento que vaya a afectar a la población», señaló otro de los ciudadanos abordados, resumiendo el sentir de una mayoría que apuesta por el éxito de estas nuevas políticas económicas.

Con esta reforma, Venezuela no solo busca reinsertarse con fuerza en el mercado energético global, sino asegurar que cada barril de petróleo se convierta en una herramienta de crecimiento para su gente.
360°/AR/OBP



