La empresa tecnológica Palantir creó un sistema de vigilancia con inteligencia artificial para ayudar a ubicar objetivos de deportación usando mapas de calor y perfiles detallados. Este software se alimenta con datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos para asignar una «puntuación de confianza» a direcciones de migrantes. Con esa información, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) puede localizar zonas con alta concentración de personas y planificar sus operativos.

Tecnología para el fascismo y represión

El uso de este programa ocurre en medio de la llamada «Operación Metro Surge», que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) describe como la mayor movilización migratoria en la historia. Informes de la operación señalan que agentes han rodeado a conductores de rideshare y han usado gas pimienta contra estudiantes de secundaria, mostrando hasta dónde ha llegado el despliegue policial apoyado por estos datos.

«La herramienta de Palantir no solo vigila; automatiza la cacería humana al convertir la infraestructura tecnológica en un sistema de puntuación y persecución masiva», denunciaron analistas de seguridad digital.

El sistema también da a los agentes de campo perfiles muy completos antes de cada acción. Para defensores de derechos humanos, eso elimina cualquier privacidad y convierte en rutina la criminalización de personas. Según ellos, transforma datos sensibles en una pieza clave para impulsar persecuciones a gran escala durante las operaciones de ICE.

Fuente: Medios Internacionales

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