La tensión entre Teherán y Washington alcanzó un punto crítico tras las recientes declaraciones de Donald Trump, quien sugirió la necesidad de un cambio de mando en Irán y advirtió sobre represalias devastadoras. Ante este escenario, la cúpula militar iraní lanzó una contundente advertencia que eleva el riesgo de un conflicto de proporciones globales.

    Abolfazl Shekarchi, portavoz de las Fuerzas Armadas de Irán, fijó la postura oficial de la nación persa. El alto mando aseguró que su país no permanecerá indiferente ante cualquier intento de vulnerar la integridad del Líder Supremo, el ayatolá Alí Jameneí:

«Si una mano agresiva se extiende contra nuestro líder, no solo la cortaremos, sino que incendiaremos su mundo», sentenció Shekarchi.

El origen del conflicto: guerra de palabras y amenazas de destrucción

     Los comentarios de Trump, emitidos en el marco de las intensas protestas internas que sacuden a Irán, detonaron esta nueva crisis. El mandatario estadounidense afirmó que el país persa podría «borrarse de la faz de la Tierra» si alguien intentara un atentado en su contra.

    El gobierno de Teherán considera que estas palabras forman parte de una «guerra cognitiva», la cual definen como un esfuerzo de desestabilización psicológica para fracturar la unidad nacional. Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, reforzó la postura militar al declarar que su gobierno interpretará cualquier movimiento hostil contra el máximo líder como el inicio de una «guerra a gran escala».

Fuente: Medios Digitales

360°/PG/OBP