El escenario geopolítico en Oriente Medio ha alcanzado un nuevo punto de tensión, ya que según reportes del medio local Kan, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, informó a su gabinete que ya cuenta con la «luz verde» del presidente estadounidense, Donald Trump, para avanzar con una operación militar de gran escala en territorio libanés.
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Desde finales de 2025, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han intensificado sus incursiones, logrando destruir centros de entrenamiento de la élite Fuerza Radwan y diversos depósitos de armas. Según las autoridades israelíes, estas instalaciones representaban una violación directa a los acuerdos de seguridad vigentes entre ambos países, lo que justifica, bajo su visión, una intervención más contundente.
El ultimátum de la seguridad israelí
La estrategia de Israel parece haber pasado de la contención a la ofensiva preventiva, debido a informes de inteligencia que revelan que las FDI ya tienen listo un plan de ataque masivo diseñado para ejecutarse en caso de que el Gobierno del Líbano y su Ejército no logren desarmar a Hezbolá por la vía diplomática.
«Si Hezbolá no se desarma activamente, Israel lo hará por su cuenta», afirmó una fuente de seguridad de alto rango citada por la prensa local. La advertencia es clara: Israel está dispuesto a enfrentar días de combates intensos y la reanudación total de las hostilidades en el norte con tal de neutralizar la amenaza del grupo armado. Con el apoyo de la administración Trump, las reglas de compromiso parecen haber cambiado, colocando al Líbano ante una inminente escalada bélica.
Fuente: RT
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