Con la mirada puesta en el horizonte de un nuevo año, el equipo de 360° se lanzó a las calles del estado Anzoátegui para escuchar de cerca lo que late en el corazón de su gente. En un recorrido marcado por la calidez y la honestidad de los transeúntes, la pregunta fue sencilla pero profunda: ¿Qué le pides al 2026?
Las respuestas, lejos de ser simples listas de deseos materiales, dibujaron un mapa de las prioridades actuales del venezolano: la salud, la estabilidad laboral y, por encima de todo, el anhelo del reencuentro familiar.
La familia como centro del universo
Para muchos anzoatiguenses, el 2026 representa la oportunidad de ver a sus seres queridos cruzar de nuevo la puerta de casa. «Que todos nuestros familiares de afuera regresen a sus terruños, a sus familiares que tanto los extrañan», expresó conmovida una de las entrevistadas, resumiendo el sentimiento de miles que esperan que este año llegue cargado de «felicidad y bendiciones».

Este deseo de unión fue una constante. Otra ciudadana coincidió en que su mayor petición es la paz: «Quisiera paz, unión en la familia, y no nada más en la mía, sino en toda Venezuela».

Nuevas vidas y metas por cumplir
La esperanza también tiene rostro de futuro. Entre el bullicio de la calle, una futura madre compartió su ilusión personal: «Para este 2026 pido salud, vida y mucho trabajo. Tengo un bebé en camino y espero tenerlo sanito. No sé si es niño o niña, pero lo esperamos con amor». Su deseo se extendió al resto del país, abogando por que la educación y el esfuerzo sean las herramientas para que cada hogar logre sus metas.

Trabajo y prosperidad
La juventud y la fuerza laboral también alzaron su voz. El deseo de progresar a través del empleo digno se hizo presente en testimonios cortos pero contundentes. «Quiero un trabajo para progresar», afirmó una joven, mientras que otros ciudadanos recalcaron que la salud es la base fundamental para poder salir a «solventar las cuestiones de la familia».
En resumen, el sentir en Anzoátegui es claro: el 2026 se perfila como un año donde la fe en el trabajo, la búsqueda de la paz social y el sueño de ver a las familias venezolanas reunidas nuevamente bajo el mismo cielo, son el motor que mueve a la ciudadanía.
Edimar Fernández.
360°/AR/OBP





