Relatos vienen, relatos van. Donald Trump insiste en imponer la narrativa de la ejecución de ataques dentro de Venezuela, los grandes medios de comunicación  y redes sociales tal cual repetidoras de señal, difunden esta información sin presentar pruebas.

Mientras Estados Unidos arrecia su plan de “máxima presión”, el país se encuentra con total normalidad y avanzando contundentemente en los planes políticos, sociales, económicos y de seguridad. En este último punto, destaca la lucha contra el narcotráfico este 2025: más de 60 toneladas de drogas incautadas y 39 aeronaves destruidas.

Resulta curioso como lo mencionado en el párrafo anterior no ocupa los principales titulares de las transnacionales de la comunicación, como sí lo ocupa la versión de Trump, carente de datos precisos y verídicos, de los ataques hasta con drones dentro de Venezuela.

La guerra de narrativa contra Venezuela no es nueva, solo que ahora se recrudece apelando al terrorismo psicológico. Hoy se trata de supuestos ataques a lugares dentro del país, pero hace 3 semanas pretendieron imponer un bloqueo aéreo al decretar como “potencialmente peligroso” a nuestro espacio aéreo, así como han impuesto el terror en el Caribe y en el Pacífico, sin importar las vidas inocentes que allí se han perdido; bueno, al mejor estilo de los guerreristas: no hay manera “son daños colaterales”.

Mientras el imperio del terrorismo exista, cualquier argumento para cumplir con sus objetivos será válido para ellos.

360º/CV