El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó polémica este lunes al asegurar públicamente que su gobierno ejecutó un ataque contra Venezuela, durante una rueda de prensa ofrecida en la Casa Blanca, en el marco de la visita del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu.

Con un tono desafiante, Trump afirmó que la supuesta operación militar tuvo como objetivo una zona estratégica vinculada al narcotráfico. “Hubo una gran explosión donde surten los botes con droga, una gran explosión”, declaró el mandatario, sin ofrecer pruebas verificables ni detalles técnicos que respalden su afirmación.

El jefe de la Casa Blanca insistió en que la acción no se limitó a embarcaciones, sino que apuntó directamente a la infraestructura.

Los objetivos no eran los botes, sino la infraestructura disponible para operar con la droga”, aseguró, para luego añadir que “golpeamos los botes y ahora golpeamos el área de implementación”.

Sin embargo, las declaraciones de Trump despertaron críticas y escepticismo, tanto por la falta de confirmación oficial independiente como por el contexto político en el que las emitió. Analistas consideran que el anuncio se inscribe en una narrativa recurrente del mandatario, marcada por mensajes beligerantes y sin sustento comprobable, especialmente cuando se refiere a Venezuela.

Igualmente, Trump sostuvo que la estructura que recibió el supuesto ataque era utilizada para la “producción y reparto” de droga, una afirmación que, hasta el momento, no está respaldada por organismos internacionales ni por evidencias públicas, lo que refuerza las dudas sobre si se trata de un hecho real o de un nuevo episodio de retórica política con fines estratégicos.

Fuente: Agencias internacionales

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