Los plátanos, una fruta accesible y cargada de nutrientes, están ganando una nueva valoración entre personas con diabetes, de acuerdo con observaciones clínicas recientes. Aunque durante años se les ha visto con recelo por su sabor dulce, hoy los especialistas coinciden en que pueden formar parte de una alimentación equilibrada.

Muchos pacientes suelen evitarlos por su contenido de carbohidratos. Sin embargo, estudios de seguimiento a largo plazo indican que un consumo moderado no solo no perjudica la salud, sino que puede aportar mejoras en algunos indicadores metabólicos cuando se integran de forma adecuada a la dieta.

Uno de los beneficios más relevantes del plátano es su capacidad para ayudar a prevenir episodios de hipoglucemia. Consumirlo como merienda entre comidas o antes y después de la actividad física puede contribuir a mantener niveles de glucosa más estables, especialmente en personas que utilizan insulina.

A esto se suma su alto aporte de potasio, un mineral esencial para el control de la presión arterial y la salud del corazón. Este aspecto resulta especialmente importante en pacientes con diabetes, quienes presentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares.

Los expertos también resaltan su efecto favorable sobre la salud intestinal. Gracias a su contenido de fibra y almidón resistente, el plátano favorece un microbioma más equilibrado, lo que se asocia con un mejor control metabólico y mayor sensibilidad a la insulina. En todo caso, los especialistas recomiendan consumirlo con moderación y bajo orientación profesional, siempre como parte de una dieta balanceada.

Fuente: Venezuela News

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