El gobernador de Florida, Ron DeSantis, promovió la circulación de placas vehiculares que expresan apoyo al Estado de Israel, en medio de la controversia internacional por la situación en la Franja de Gaza. La medida buscó marcar una posición política clara, aunque su impacto real en las calles del estado ha sido limitado.

La placa, aprobada en 2020, fue diseñada por Daniel Ackerman, graduado de la Universidad Estatal de Florida. El modelo combina un fondo con los colores de la bandera israelí y una flor de azahar, símbolo floral del estado, sobre la Estrella de David.

Durante su presentación, voceros comunitarios destacaron el valor simbólico de la iniciativa. “A medida que estas placas comiencen a aparecer en los vehículos de toda Florida, servirán como recordatorios móviles de los fuertes lazos entre Florida e Israel y reflejarán los valores compartidos que unen a nuestras comunidades”, expresó en octubre Elan Carr, CEO del Consejo Israelí-Americano. No obstante, hasta el 16 de diciembre solo 581 vehículos habían registrado esta matrícula, según datos oficiales.

El calificativo de “extrema derecha” atribuido a DeSantis se relaciona con la velocidad y firmeza con la que ha impulsado políticas conservadoras en temas sociales y culturales. Aunque él se define como un “conservador en la tradición de Reagan”, críticos y analistas lo ubican como un dirigente de línea dura dentro del espectro republicano.

A lo largo de su gestión, DeSantis ha promovido leyes contra la ideología “woke”, restringió el aborto a partir de las seis semanas y ordenó el traslado de migrantes a estados demócratas, además de prohibir las “ciudades santuario”. En este contexto, la placa Florida Stands With Israel enfrenta un reto clave: deberá alcanzar 3.000 registros el próximo año para evitar su descontinuación, una meta que hoy parece lejana.

Fuente: Medios digitales

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