Con el inicio de las vacaciones decembrinas, el Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Idenna) ha compartido una guía práctica sobre los requisitos necesarios para que los menores de edad viajen seguros. La regla de oro es sencilla: si el niño o adolescente viaja con ambos padres, no necesita ningún permiso extra. El protocolo cambia únicamente cuando el viaje se realiza solo o con un tercero.
Para viajes nacionales, la autorización debe gestionarse ante el Consejo de Protección o una Notaría Pública. Los requisitos básicos son: el acta de nacimiento (original y copia) y la cédula de identidad si el menor tiene más de 9 años. Además, el representante debe entregar copia de su cédula y un comprobante de residencia (RIF o recibo de servicio) del municipio donde realiza el trámite.
Si el destino es fuera del país y el menor viaja con un solo progenitor, se requiere la autorización del otro. En caso de ausencia de uno de los padres, el trámite debe hacerse ante un Tribunal de Protección. Para estos casos internacionales, es indispensable presentar el pasaporte vigente, fotos tipo carnet y, de ser necesario, documentos que certifiquen patria potestad o actas de defunción.
Finalmente, si el niño viajará con un tercer acompañante, se deben consignar los pasajes con el itinerario completo de ida y vuelta, junto a la documentación de identidad de dichas personas, así como copia simple de recibo de servicio público, o de constancia de residencia o RIF en el que certifique que reside en el municipio donde está realizando el trámite. El Idenna invita a los padres a organizar estos papeles con antelación para garantizar la protección integral de los niños durante estas festividades y evitar retrasos en puertos y aeropuertos.
Fuente: Idenna
360°/PG/OBP



