El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, ha sacudido el panorama internacional al presentar una denuncia penal formal en Suecia contra la cúpula de la Fundación Nobel. La acción legal, dirigida contra 30 personas vinculadas a la organización, acusa a la institución de apropiación indebida de fondos y de facilitar presuntos crímenes de guerra.
El detonante de esta demanda es la concesión del Premio Nobel de la Paz 2025 a la venezolana María Corina Machado, quien está vinculada con la promoción de intervenciones militares extranjeras. En el centro de la denuncia, interpuesta ante la Autoridad Sueca de Delitos Económicos y la Unidad de Crímenes de Guerra, Assange sostiene que el desembolso de los 11 millones de coronas suecas entregados a Machado desvirtúa el propósito original del galardón.
Según el activista, las directivas de la Fundación han permitido que un símbolo histórico de concordia sea utilizado como un «instrumento de guerra». Por ello, exige el congelamiento inmediato de los fondos para evitar que el premio pierda su esencia de forma permanente.
De esa manera, esta denuncia resalta que la entrega del premio coincidió con un despliegue militar estadounidense en el Caribe, calificado por expertos como el más grande desde la Crisis de los Misiles en 1962. Además, Con el portaaviones USS Gerald R. Ford y más de 15.000 efectivos en la región, Assange argumenta que el Nobel está sirviendo de cobertura política para una maniobra bélica en curso, alejándose por completo del testamento de Alfred Nobel.
Para reforzar su postura, el fundador de WikiLeaks evocó las palabras del Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel: «Dar el premio a alguien que pide una invasión extranjera es una burla». Con esta ofensiva legal, Assange busca no solo una investigación penal exhaustiva, sino abrir un debate global sobre la ética y los criterios políticos que rigen los premios más influyentes del mundo.
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Fuente: Medios Digitales
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