Una investigación realizada por expertas de la Universidad de Koç, en Türkiye, sugiere que el historial de infidelidad de los padres podría influir significativamente en cómo los hijos adultos perciben el engaño en sus propias relaciones.

El estudio, citado por el portal PsyPost, revela que los adultos jóvenes cuyos padres cometieron aventuras extramatrimoniales mostraron una mayor probabilidad de considerar la infidelidad en sus vínculos románticos. Esto apunta a una posible influencia directa del comportamiento parental en las decisiones afectivas de la siguiente generación.

La investigación se centró en una muestra de 280 participantes, con edades entre 18 y 30 años, todos en relaciones estables de al menos un año y sin hijos. Las investigadoras analizaron distintos factores: la historia familiar de infidelidad, el estilo de apego romántico, la calidad emocional y sexual de la relación actual, y las intenciones hipotéticas de engaño.

Los resultados indicaron que conocer la infidelidad de los progenitores, especialmente del padre, se asociaba con una mayor predisposición a ser infiel. Este hallazgo respalda la idea de la «transmisión intergeneracional de la infidelidad», donde los comportamientos observados en la infancia podrían repetirse en la adultez.

Finalmente, las especialistas señalaron que crecer en un entorno donde la infidelidad se normaliza podría moldear las expectativas de fidelidad en relaciones futuras. Según ellas, estas dinámicas familiares parecen influir en la forma en que los jóvenes construyen sus vínculos afectivos y perciben la lealtad dentro de la pareja.

Fuente: Medios Digitales

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