La presión de Estados Unidos sobre Ucrania para aceptar un marco de acuerdo de paz con Rusia se ha intensificado notablemente, con Washington utilizando la potencial suspensión del suministro de inteligencia y armas como mecanismo de coacción, según informaron fuentes familiarizadas con el asunto a Reuters.

La Casa Blanca busca una firma rápida

    Los reportes sugieren que la Casa Blanca está impulsando a Kiev a firmar el borrador del acuerdo tan pronto como la próxima semana. Además, de manera similar el Financial Times (FT) citó fuentes indicando que Ucrania está bajo fuerte presión para aceptar el plan de paz estadounidense alrededor del 27 de noviembre, coincidiendo con el Día de Acción de Gracias, por lo quee planearía presentar el acuerdo a Moscú a finales de este mes y concluir el proceso a principios de diciembre.

    Estos movimientos ocurren después de que Axios informara que la Casa Blanca estaba trabajando secretamente con Rusia en un nuevo plan para poner fin al conflicto, asimismo, el medio divulgó un borrador de 28 puntos que ha circulado ampliamente en redes sociales. Entre los puntos clave se encuentran la prohibición de la expansión de la OTAN, el levantamiento de las sanciones impuestas a Rusia, y la celebración de elecciones presidenciales en Ucrania 100 días después de que el documento entre en vigor, además de abordar cuestiones territoriales.

Respuesta del Kremlin

    A pesar de los informes, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, señaló que, si bien Washington mantiene sus propias consideraciones sobre un posible acuerdo, no se están llevando a cabo debates sustanciales en este momento.

   Peskov reafirmó que Rusia está abierta a negociaciones basadas en conversaciones previas entre los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump en Alaska, aunque no hay novedades al respecto por ahora.

Fuente: Medios Digitales

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