Paul Meagher, el principal abogado militar del Comando Sur de EE. UU. (SOUTHCOM), ha expresado serias dudas sobre la legalidad de las operaciones letales llevadas a cabo por esa unidad contra pequeñas embarcaciones en el Caribe y el Pacífico desde septiembre.

    El jurista calificó estos ataques como ejecuciones extrajudiciales, advirtiendo de las consecuencias legales para los militares involucrados. La controversia se centra en la justificación legal, ya que la Administración Trump argumenta que estas acciones cumplen con el «derecho de los conflictos armados», tratando a los cárteles de la droga como un enemigo de guerra.

    Sin embargo, Meagher y otros abogados del Departamento de Guerra rechazan esta tesis y señalan que el Congreso no ha declarado la guerra ni autorizado el uso de la fuerza militar contra narcotraficantes. Además, un miembro anónimo del Cuerpo de Abogados Militares lo resumió de forma contundente: «No existe ningún mundo donde esto sea legal».

Despliegue militar y bajas humanas

    Este debate legal surge en medio de un gran despliegue militar estadounidense frente a las costas de Venezuela, donde los bombardeos contra presuntas lanchas de droga en el Caribe y el Pacífico han dejado un saldo mortal de al menos 80 personas. Coincidentemente, el jefe del Comando Sur, el almirante Alvin Holsey, anunció su renuncia para el próximo mes, dejando el cargo en menos de un año.

Respuesta de Caracas y respaldo internacional

    Por otro lado, Venezuela ha denunciado que estas agresiones buscan forzar un cambio de régimen para apropiarse de su riqueza petrolera. Asimismo, el presidente Nicolás Maduro y la vicepresidenta Delcy Rodríguez han afirmado en reiteradas ocasiones que el interés en los recursos venezolanos es la verdadera motivación. Por otro lado, la postura de Caracas ha recibido un gran respaldo internacional, como el del ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, quien calificó los ataques sin juicio previo como actos de «países fuera de la ley» que dañan la reputación de Washington, a este respaldo también se han sumado China, Colombia y otros países de latinoamérica.

Fuente: Medios Internacionales

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