El analista Danny Shaw, en una exclusiva para el programa 360°, desmanteló la narrativa de Washington contra Venezuela, afirmando que la constante agresión mediática y militar no tiene relación alguna con la lucha contra el narcotráfico. Shaw aseveró que la verdadera motivación es el petróleo, los recursos naturales y el control geopolítico de Venezuela, uno de los países más ricos del mundo, siguiendo un patrón visto previamente en naciones como Libia, Siria e Irak.

    Shaw destacó que una gran parte del pueblo estadounidense es consciente de esta verdad, entendiendo que las amenazas diarias son, en esencia, una «guerra por recursos». El periodista, denunció la hipocresía de la clase dominante, que recorta derechos sociales como la salud y la alimentación, llegando al extremo de haber mantenido el gobierno cerrado por más de seis semanas. Sin embargo, lo que no se detiene, según Shaw, es el Pentágono y la Casa Blanca, con sus planes de «bombardear, invadir y seguir matando inocentes», afirmó. Además aseguró que han mencionado bombardear «lugares estratégicos en la capital, que es Caracas,» usando la CIA y el Departamento de Estado.

El miedo de la clase dominante

    El profesor también vinculó la agresión externa a la gran crisis social interna que vive Estados Unidos, mencionando la inminente publicación de los archivos de Jeffrey Epstein, la cual expresa que «mete terror a la clase dominante», porque revelará la corrupción e hipocresía de políticos poderosos involucrados en tráfico sexual y la esclavitud de jóvenes. Shaw señaló que la indignación ciudadana está forzando la divulgación de más documentos clasificados.

    Finalmente, el investigador abordó el tema de la politización de la guerra contra las drogas, y cuestionó la narrativa que culpa a Venezuela de las más de 200.000 sobredosis anuales en EEUU, tildándolo de hipocresía. Según Shaw, muchos ciudadanos y sus propios estudiantes universitarios identifican al gobierno gringo como el principal traficante, que controla las vías internacionales de las drogas. En cuanto a la defensa de Venezuela, si bien reconoció el apoyo de Rusia y las declaraciones de países vecinos como Brasil y Colombia, el analista concluyó que lo único que podría frenar la guerra es una «alianza militar bolivariana» que demuestre al imperio que está atacando a una unidad de pueblos.

360°/PG/OBP