El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó a todos los niveles de la inteligencia de la fuerza pública suspender el envío de comunicaciones y otros tratos con agencias de seguridad estadounidenses, hasta que Estados Unidos detenga los ataques con misiles a lanchas en las zonas del Caribe y el Pacífico.

    En un mensaje difundido en su cuenta de X, el mandatario explicó que la «lucha contra las drogas debe subordinarse a los derechos humanos del pueblo caribeño». En ese sentido, la decisión de Colombia surge como respuesta directa a las operaciones realizadas por EE. UU. en el Caribe que implican el uso de misiles contra embarcaciones, lo que se considera como violaciones a la soberanía nacional y al derecho internacional.

    Este anuncio agrava la crisis en las relaciones bilaterales con el gobierno de Donald Trump, especialmente luego de que Petro llamara a consultas a su embajador en EE. UU. el lunes, tras la publicación de una revista que, según el mandatario, lo retrataba «como si fuera un preso».

    La medida colombiana se produce poco después de que Reino Unido adoptara una postura similar. Además, la cadena CNN reveló este martes que Londres suspendió parte del intercambio de inteligencia con Washington sobre las supuestas «narcolanchas» en el Caribe, al considerar que los ataques estadounidenses son ilegales y para evitar ser cómplice.

    Fuentes familiarizadas con el tema indicaron que funcionarios británicos creen que los ataques cinéticos de EE. UU. violan el derecho internacional, lo que motivó la interrupción del suministro de inteligencia sobre la zona caribeña, donde Londres mantiene bases de operaciones.

Fuente: La Radio Del Sur

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