Rodrigo Paz, político de tendencia derechista, prestó juramento este sábado como el nuevo presidente de Bolivia. Este evento marca el retorno de la derecha al poder en el país, poniendo fin a dos décadas de gobierno  izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS).

    Al asumir el cargo, Paz enfatizó que su rol es de servicio, no de poder: “Hoy asumimos la Presidencia y el destino de la patria con una gran responsabilidad, este lugar no es de poder, es un mandato de servicio”, declaró.

    Durante su campaña, Paz hizo hincapié en su plan de reactivación económica, prometiendo incentivar la inversión extranjera, un punto crucial considerando que Bolivia alberga algunas de las reservas de litio más grandes del mundo.

    Entre sus principales propuestas de gobierno, el nuevo mandatario incluyó la reducción de muchos subsidios a los combustibles, la implementación de un programa denominado «capitalismo para todos» que busca eliminar trámites burocráticos y bajar impuestos, así como un reacercamiento diplomático con Estados Unidos (EE.UU.).

    Paz se alzó con la victoria electoral el pasado 19 de octubre en la segunda vuelta, superando al expresidente también derechista, Jorge ‘Tuto’ Quiroga. El actual presidente obtuvo un 54,96% de los votos, frente al 45,04% que consiguió Quiroga.

Fuente: Medios Internacionales

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