La miopía se ha consolidado como la principal causa de discapacidad visual en países desarrollados, sin embargo, aunque el factor genético tiene su peso, los expertos en salud visual son claros: la aparición y progresión de esta condición es prevenible con ajustes en nuestros hábitos diarios.
Además, señalan que la genética contribuye en menor medida, siendo los factores ambientales –como la vida urbana y el uso intensivo de pantallas– los que más influyen en su desarrollo. En ese sentido, hay que recalcar que la pandemia de la COVID-19 disparó el tiempo que pasamos frente a dispositivos
Para blindar la vista y prevenir la miopía, se recomiendan integrar estas rutinas sencillas:
Más tiempo al aire libre: Es crucial. Múltiples investigaciones confirman que pasar más horas en exteriores ejerce un efecto protector, especialmente en niños, contra la aparición de la miopía.
La famosa Regla 20-20-20: Para combatir la fatiga visual por el uso continuo de pantallas, recuerda tomar un descanso cada 20 minutos de enfoque cercano. Solo tienes que mirar durante 20 segundos a un objeto situado a unos 6 metros (20 pies) de distancia.
Equilibra la visión de cerca: Es fundamental alternar las actividades que requieren un enfoque cercano intenso (como estudiar o usar dispositivos) con otras que demanden la visión de lejos.
Regulación de dispositivos: Mantén una distancia adecuada (50-60 cm) de la pantalla. También es recomendable bajar el brillo y activar las funciones que reducen la luz azul, optando por tonos más cálidos.
Parpadeo y postura: No olvides parpadear voluntariamente para mantener tus ojos bien hidratados. Si las molestias persisten, el uso de lágrimas artificiales puede ofrecer alivio.
Fuente: Medios Digitales
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