El Encuentro de Parlamentarios del Gran Caribe por la Paz celebrado este viernes, en el Palacio Federal Legislativo de Caracas, donde representantes regionales han unido sus voces para denunciar las presiones y el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, con el objetivo de establecer una defensa conjunta de su soberanía y la paz.
En ese sentido el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, aseguró que el objetivo de la agresión de EE.UU. a Venezuela es apropiarse de sus riquezas y argumentó que el fondo del asunto es el intento de promover un cambio de régimen que permita al imperialismo norteamericano apoderarse del petróleo, la minería y las tierras raras, sin necesidad de esperar a que se desclasifiquen documentos futuros. Asimismo, Rodríguez señaló que el despliegue militar en aguas caribeñas amenaza a toda la región: «No es solamente Venezuela que está amenazada, están amenazados todos los países del Caribe, de Norteamérica que no sea EE.UU. de América, de Centroamérica y de Sudamérica,» afirmó.
Además, el funcionario cuestionó la legitimidad de las acciones estadounidenses, al autoproclamarse «policías del mundo» y, denunció que las voladuras de barcos en el Caribe, bajo el pretexto del narcotráfico, los hacen ver como «ejecutores de homicidios extrajudiciales» con un «arsenal militar absolutamente desproporcionado». Insistió en que los verdaderos beneficiados con el tráfico de drogas no residen en América Latina, sino que el dinero se deposita en «los grandes centros financieros de los Estados Unidos de América y en los paraísos fiscales de Europa». Po rlo que, Rodríguez concluyó que el tráfico de drogas hacia EE.UU. se da mayormente por el Pacífico, evidenciando que la presencia en el Caribe es una «excusa» y una «mentira».
Consecuencias para la zona de paz del Caribe
Por otra parte, el canciller venezolano, Yván Gil, continuó con las denuncias, asegurando que el Gobierno de EE.UU. ha dado un paso más en su política hostil al incorporar la «amenaza del uso de la fuerza». El ministro recordó que esta hostilidad contra la Revolución Bolivariana tiene 26 años de historia, evolucionando desde guerras mediáticas a golpes de Estado, sabotajes y bloqueos.
Gil destacó que la amenaza actual es la acción más grave de EE.UU., no solo por las consecuencias para Venezuela, sino por los impactos terribles para toda la región. Además, sentenció que una intervención militar desestabilizaría la zona, declarada como Zona de Paz: «No sería Venezuela quien pagaría las consecuencias más lamentables de una intervención de este tipo, estamos hablando de los países vecinos», aseveró, aunque agregó que Venezuela está preparada en perfecta unión cívico militar.
Para finalizar, el canciller pidió el pleno respeto a la Carta de Naciones Unidas, que condena la amenaza del uso de la fuerza. Hizo un llamado a los parlamentarios a la «movilización activa» para exigir el fin de todas las agresiones (militares y bloqueos como el de Cuba), buscando una «hoja de ruta» que logre «desterrar» la amenaza militar del Caribe y conduzca a la victoria de la paz.
Fuente: Medios Nacionales
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