Un reciente estudio científico realizado en Japón ha arrojado un dato curioso y esperanzador y es que consumir queso al menos una vez por semana podría reducir el riesgo de desarrollar demencia en adultos mayores.

Al respecto, la investigación, publicada en la revista Nutrients, analizó los hábitos alimenticios de más de 7.900 personas mayores de 65 años a lo largo de tres años.

En tal sentido, los resultados fueron claros, ya que solo el 3,4 % de quienes comían queso semanalmente desarrollaron demencia, frente al 4,5 % de los que no lo consumían, lo que representa una reducción del riesgo entre un 21 % y un 24 %.

Los investigadores explicaron que este efecto protector podría estar relacionado con varios componentes del queso, como la vitamina K2, los probióticos y los péptidos bioactivos, que ayudarían a proteger las células cerebrales gracias a sus propiedades antiinflamatorias y metabólicas.

Asimismo, uno de los aspectos más interesantes del estudio es que incluso una cantidad moderada de queso —principalmente procesado— podría aportar beneficios cognitivos, lo que lo convierte en un alimento potencialmente útil para promover la salud cerebral en la vejez.

El hallazgo de que comer queso cobra especial relevancia en Japón, un país donde el número de personas con demencia se prevé que aumente de 4,4 millones en 2022 a 5,8 millones en 2040, según estimaciones oficiales.

Aunque el trabajo contó con financiamiento parcial de una empresa láctea, los autores enfatizaron que la compañía no participó en el análisis de los resultados, y advirtieron que aún se requieren más investigaciones para determinar qué tipo y cantidad de queso ofrecen el mayor efecto protector.