A pocos días de que Venezuela haga historia con la canonización de dos de sus hijos, el Dr. José Gregorio Hernández y la Madre Carmen Rendiles, la Plaza de San Pedro en el Vaticano se ha convertido en un punto de encuentro y fervor para numerosos peregrinos, sobretodo para los venezolanos, quienes se congregan con una emoción inexplicable para ser testigos de este hito. En ese sentido los periodistas Boris Castellano y María Gabriela Rodríguez, capturaron la emotividad del ambiente al conversar con dos sacerdotes venezolanos que se encontraban en la zona.
Uno de ellos, el Padre Marcos Galvis, de la Diócesis de Barinas, expresó su profunda alegría por ser testigo de este momento, que calificó de único en 195 años:
“La relevancia de este hecho radica en que ahora los venezolanos podremos orar a Dios por intercesión de dos santos. La hermana Carmen, el doctor José Gregorio Hernández, que llevará nuestras oraciones a Dios con sus manos al señor como un perfume que a él le agrada. Esa es la alegría más grande que tengo yo como sacerdote”, comentó, citando el libro de Apocalipsis.
El médico de los pobres
Además, el Padre Galvis confirmó que, para aquellos que no puedan viajar, se está organizando una gran celebración en el Estadio Monumental de Caracas el 25 de octubre. Asimismo, al referirse a José Gregorio Hernández, el sacerdote destacó su perfil como “uno de los primeros científicos que estuvo en Venezuela, que ayudaba mucho a las personas”, haciendo hincapié en que unió en su vida la ciencia y la fe sin contradicciones.
De igual modo, el Padre Galvis afirmó a Castellano que, “el doctor José Gregorio Hernández, aparte de ser científico, era un creyente que iba a la misa participada de la Eucaristía y creía en Dios”, y dijo que esta fe se manifiesta, según su relato, en que “los milagros suceden cuando las personas están acostadas en una camilla, en una cama y de repente ven a un hombre con sombrero. Llega un doctor, le hace la operación, le hace la sanación y se va. Y cuando se despiertan curados, dicen era el doctor José Gregorio Hernández”.
¿Cuáles son las virtudes para ser santos?
Más allá de los milagros, el Padre Galvis resumió el legado de ambos futuros santos en tres virtudes fundamentales para los fieles: “La fe al extremo, la caridad al extremo y la esperanza. La fe en Jesucristo, en la iglesia, en Dios, la esperanza de la vida eterna y la caridad y el amor que tenían por todas las personas de la humanidad”. Estas palabras se complementaron con el testimonio del Padre Jesús Irade, misionero venezolano en Albania.
El Padre Irade, le describió a la periodista María Gabriela, que la canonización es como una inspiración vital, señalando que “este ejemplo de estos santos nos inspiran y nos ayudan, nos impulsan a ser mejores cada día”. En sintonía con su colega, enfatizó que “el santo se distingue porque vive la caridad en un modo sobrenatural extremo, no? Vivir el amor hacia los demás, el amor al prójimo”; para el misionero, el encuentro con otros compatriotas en Roma ha sido “espectacular, un momento de restauro espiritual”, y de refrescamiento fraternal.
Además, envió un caluroso saludo a todos los televidentes: «A todos los de Paraguay en Anzoátegui, aquí los estoy representando, y se que nuestra tierra tiene que seguir dando gente buena, dispuesta a servir. Y Dios me los bendiga en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo a todos»
Finalmente, los periodistas culminaron la exclusiva resaltando el riguroso proceso de canonización, que, aunque con un alto componente de fe, se basa en un método científico para verificar los «presuntos milagros», como el caso de la niña Yuxuaris, cuya recuperación tras un disparo en la cabeza fue médicamente inexplicable. Boris enfatizó que la historia de José Gregorio, que conecta ciencia y fe, resulta particularmente relevante en el mundo actual dominado por la tecnología, ofreciendo un mensaje poderoso sobre la coexistencia de ambos campos.
Boris Castellano y María Gabriela Rodríguez
360°/PG/OBP










