Las autoridades israelíes trasladaron a una prisión a más de 470 activistas de la Flotilla Global Sumud, número que, según el equipo legal del grupo, corresponden a los pasajeros que estaban a bordo de los barcos cuando las fuerzas israelíes los abordaron.

    En ese sentido, la Armada israelí detuvo a todos los integrantes de la flotilla, que intentaba romper el bloqueo marítimo a la Franja de Gaza para llevar ayuda, y los llevó a la cárcel de Saharonim, en el sur del país. Cabe destacar que, las fuerzas abordaron más de 40 embarcaciones entre la noche del miércoles y la madrugada; además el último barco en ser interceptado fue el Marinette este viernes.

    Tras la captura, la policía condujo a los activistas al puerto de Ashdod, donde los registró antes de remitirlos a las autoridades migratorias para que realizaran los trámites correspondientes. Asimismo, a largo del jueves se realizaron los procesos correspondientes y trasladaron a la mayoría de las personas en autobús hasta la prisión de Saharonim, situada en Kziot, junto a la frontera con Egipto.

   Según uno de los abogados de la flotilla, diseñaron esa instalación para alojar a inmigrantes en situación irregular y tiene capacidad para recibir a los cientos de tripulantes apresados, sin embargo, se espera que las autoridades deporten a los detenidos a sus países de origen inmediatamente. Por otro lado, también plantearon dos situaciones:

  • En unos casos los llevarán directamente al aeropuerto para embarcar en vuelos de expulsión
  • En otros, abrirán un procedimiento judicial en el que un juez decidirá si procede o no su deportación.

Fuente: Medios Internacionales

360°/PG/CV