El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, habló hoy en la 80.ª Asamblea General de la ONU, donde afirmó que “el multilateralismo se encuentra en una nueva encrucijada” y alertó sobre amenazas a la democracia y las instituciones internacionales.
Lula señaló que “las fuerzas antidemocráticas tratan de avasallar las instituciones y socavar las libertades” y defendió la soberanía del país: “Nuestra soberanía no se regatea”. Mencionó el caso del expresidente Jair Bolsonaro, quien fue condenado a 27 años por un intento de golpe de Estado en 2023, para ilustrar los peligros contra la democracia en Brasil y aseguró que los responsables siempre serán castigados.
El presidente pidió que la comunidad internacional priorice la lucha contra el hambre y la violencia: “La única guerra de la que todos pueden salir airosos es la que llevamos frente al hambre y la violencia”. También destacó las nuevas leyes brasileñas para proteger a niños, niñas y jóvenes en el entorno digital como parte de su agenda de derechos.
Llamado a la paz regional y al diálogo
Lula advirtió que, cuando la comunidad internacional duda en defender la paz, la soberanía y el Estado de derecho, las consecuencias resultan graves. Hizo un paralelo entre el debilitamiento del multilateralismo y la crisis de la democracia, y dijo que en América Latina y el Caribe se vive un momento de creciente polarización e inestabilidad.
El mandatario afirmó que mantener al Caribe como una zona de paz sigue siendo una prioridad: “Somos un continente libre de armas de destrucción masiva, sin conflictos étnicos ni religiosos”. Criticó la equiparación del crimen con el terrorismo y pidió no cerrar el camino al diálogo en Venezuela. Subrayó además que Haití tiene derecho a un futuro libre de violencia y calificó como “absurda” la inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.
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