El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) convocó una plenaria extraordinaria del Congreso Nacional con el argumento de proteger la soberanía y la integridad territorial frente a lo que sus dirigentes califican como amenazas externas. Desde la tribuna, los líderes del partido insistieron en la unidad política y militar —PSUV, Gran Polo Patriótico y Fuerza Armada Nacional Bolivariana— y en la continuidad del legado de Hugo Chávez como guía de la acción. “Llegó la hora de cumplirle a Chávez”, afirmó Diosdado Cabello, subrayando la necesidad de cohesión ante la situación actual.
Preparación y doble postura: paz y defensa
Los voceros repiten un planteamiento que combina el deseo de paz con la preparación para la defensa. En sus palabras, Venezuela es “un pueblo de paz” que no busca agresiones, pero que tampoco permitirá violaciones a su soberanía. “Nosotros queremos vivir en paz. Y si nos buscan por las buenas, vamos a hablar… y si nos buscan por las malas, aquí van a conseguir los guerreros de Bolívar”, expresó Nicolás Maduro Guerra, dejando claro que la calma se condiciona a la ausencia de ataques o injerencias.
El gobierno y el partido han activado el llamado Plan Independencia 200, un operativo que, según reportes desde La Guaira, se desplegó con rapidez: a pocas horas de la orden ya estaban movilizados cuadrantes de paz, estructuras comunitarias, milicianos y efectivos de la FANB. El gobernador José Alejandro Terán aseguró que más de 500 motorizados y puntos de control en las vías de aproximación a la capital se encuentran listos para impedir cualquier intento de desembarco: “Por La Guaira no pasarán”, enfatizó.
Movilización cívico-militar y papel de la juventud
Varios dirigentes hablan de una transición —algunos prefieren llamarla transformación— en la cual la República, históricamente pacífica, adopta una postura más ofensiva en términos de preparación y organización popular. Nahum Fernández dijo que “no es una revolución de guerra, pero estamos en una nueva fase de ofensiva y resistencia”, y añadió que la experiencia histórica y la “genética libertaria” del pueblo venezolano son garantías de su capacidad defensiva.
Los discursos hicieron hincapié en la fusión entre sociedad civil, fuerzas armadas y policías como fórmula para la defensa integral. La almirante y ministra Carmen Meléndez, también alcaldesa de Caracas, pidió a la población estar lista, mantener las actividades productivas y, si llega el caso, empuñar las armas para defender la patria: “Estamos dispuestos a todo por defender a nuestra patria”. Representantes de la juventud del partido, como Génesis Garvett (JPSU), describieron cursos y entrenamientos en métodos de resistencia como formación para convertir a jóvenes en “combatientes” capaces de organizar unidades de defensa local. “La juventud se siente orgullosa y lista para defender la patria”, señalaron.
Lorena Arismendi
360°/PG/OBP








