La Asociación Americana de Juristas (AAJ) expresó su preocupación por la presencia militar de Estados Unidos en las cercanías de las costas venezolanas, en el marco de una supuesta lucha antidrogas. En un comunicado dirigido al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, la AAJ advierte que estas acciones, justificadas con argumentos de seguridad regional, despliegan instrumentos de coerción que podrían erosionar el Estado de derecho internacional y afectar de forma directa a los derechos humanos en América Latina y el Caribe.

#COMUNICADO| La Asociación Americana de Juristas, mediante un comunicado, expresó su profunda preocupación por acciones recientes que, bajo el pretexto de la seguridad regional y la lucha antidrogas, comprometen el Estado de Derecho y afectan gravemente los derechos humanos en… pic.twitter.com/F0elTOyoop

— yosari sierra (@GraceAlvar87608) September 9, 2025

¿Qué dice el contenido de la carta?

   Según la AAJ, las medidas unilaterales de Washington —entre ellas el despliegue de buques de guerra, un submarino nuclear y un incremento notable de tropas en el Caribe— se apartan de un marco multilateral eficaz y ponen en riesgo principios fundamentales como la soberanía, la no intervención y la solución pacífica de controversias, pilares que forman parte de la Carta de las Naciones Unidas.

   Además, la asociación sostiene que la justificación del país norteamericano no tiene fundamentos para validar un despliegue de «funcionarios antinarcóticos»ante un contexto en el que, según informes internacionales, Venezuela mantiene una baja incidencia de narcotráfico, mientras Estados Unidos concentra una de las mayores dinámicas de consumo de drogas y un flujo financiero vinculado a estas actividades. En esa línea, la AAJ señala que las políticas de confrontación y las medidas coercitivas unilaterales provocan efectos adversos como el incremento de la migración y el desplazamiento de comunidades enteras.

   El texto también advierte sobre los impactos éticos y jurídicos de convertir a personas en herramienta de una estrategia geopolítica. El comunicado recuerda que el derecho internacional de los derechos humanos debe aplicarse de forma igualitaria a todas las naciones, llamando a los organismos internacionales a actuar con firmeza para cesar las acciones que amenacen a la población venezolana y a rechazar medidas coercitivas que vulneran derechos fundamentales.

Entre las bases citadas por la AAJ figuran:

  • La Carta de la ONU.
  • Declaración de Manila sobre el arreglo pacífico de controversias.
  • Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos.
  • Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de los Trabajadores Migratorios y sus Familias
  • Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
  • Anque no Estados Unidos no esté suscrito también forma departe de los países que firmaron el Protocolo Adicional II del Tratado de Tlatelolco sobre la prohibición de armas nucleares en la región.
  • Declaración de la II Cumbre de la CELAC de 2014, que proclamó a Latinoamérica y el Caribe como una Zona de Paz, y condena las políticas belicistas que amenazan la vida de los pueblos.

   Con miras a una solución basada en el derecho, la AAJ solicita a las autoridades internacionales que reafirmen la primacía del Estado de Derecho Internacional, el respeto a los derechos humanos y la soberanía de los Estados, así como el compromiso con la libre determinación y la no intervención. Enfatiza el llamado a cesar las amenazas y a privilegiar la diplomacia, el diálogo multilateral y la cooperación en lugar de acciones unilaterales que generen tensiones y sufrimiento humano.

 

 

Fuente: TeleSur

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