Un hito tecnológico sitúa a China a la vanguardia de la inteligencia artificial y la eficiencia energética. A principios de junio comenzó la construcción del primer centro de datos submarino del mundo dedicado a IA, ubicado a unos 10 km de la costa de Shanghái. La instalación funcionará mayoritariamente con energía procedente de un parque eólico marino cercano, con el objetivo de reducir notablemente el consumo eléctrico destinado a la refrigeración, según Live Science.
El proyecto, valorado en 223 millones de dólares, se desarrolla por la empresa Hailanyun. En su primera fase, el centro instalará 198 racks de servidores, equivalentes a aproximadamente 792 unidades de IA. Cada rack es un bastidor estandarizado para albergar equipos de computación, y su despliegue inicial refuerza la capacidad de procesamiento para aplicaciones de IA emergentes. Se estima que la instalación consumirá al menos un 30 % menos de electricidad que un centro de datos terrestre gracias a la refrigeración natural proporcionada por su entorno marino.
La instalación estará conectada al parque eólico marino cercano, que cubrirá el 97 % de sus necesidades energéticas. Esta integración busca optimizar la eficiencia operativa y reducir la dependencia de redes eléctricas externas, minimizando el impacto ambiental asociado al consumo energético tradicional.
Innovación tecnológica
El proyecto de Hailanyun se apoya en tecnologías desarrolladas por Microsoft dentro del Proyecto Natick, que culminó en 2024. En ese programa piloto, Microsoft hundió una cápsula del tamaño de un contenedor con más de 800 servidores a 38 metros de profundidad frente a la costa de Escocia. Posteriormente, la compañía concluyó que los centros de datos submarinos son fiables, prácticos y rentables desde la perspectiva energética. En 2020, reportó menos fallos en estos sistemas, gracias a un recinto sellado y lleno de nitrógeno, un gas menos corrosivo que el oxígeno, así como a la ausencia de intervención humana que podría provocar daños.
Microsoft mantiene Natick como plataforma de investigación para estudiar, probar y validar nuevos conceptos relacionados con la fiabilidad y resiliencia de los centros de datos, y su experiencia sirve de marco para innovaciones como el centro de Shanghái. Si el proyecto de Hailanyun demuestra éxito, podría abrir la puerta a una adopción a gran escala de centros de datos submarinos impulsados por energía eólica a nivel mundial, acelerando la eficiencia energética en el sector.
Sin embargo, expertos señalan preocupaciones sobre posibles impactos ambientales y riesgos de seguridad. Investigaciones de Microsoft indicaron un calentamiento local del entorno marino asociado al módulo submarino, aunque de magnitud limitada. También existen inquietudes sobre ataques mediante ruido: estudios de 2024 señalan que ciertos ruidos podrían dañar o desafiar estos sistemas. En respuesta, Hailanyun subraya que se implementarán medidas para minimizar impactos y garantizar la protección del ecosistema y la infraestructura.
Este desarrollo combina innovación, sostenibilidad y resiliencia para la infraestructura de datos de próxima generación. La comunidad tecnológica observa cómo la fusión entre refrigeración natural, energía renovable y diseño sumergible podría redefinir la gestión y protección de centros de datos para soportar el crecimiento de la IA.
Fuente: RT
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