Al menos 739 pingüinos de Magallanes murieron en distintas playas del estado de São Paulo, en el sureste de Brasil. Expertos describieron el hallazgo como un encallamiento masivo y sorpresivo, que generó gran preocupación entre biólogos y organizaciones de conservación marina.

El Instituto de Investigaciones de Cananéia (Ipec) confirmó la cifra y detalló que encontraron los cuerpos, en avanzado estado de descomposición, en áreas de protección ambiental de Cananéia, Iguape e Ilha Comprida.

Cada invierno, esta especie (Spheniscus magellanicus) realiza una larga migración desde la Patagonia argentina hacia el norte, cruzando Uruguay hasta llegar a las aguas del sur y sureste de Brasil entre junio y septiembre. Viajan en bandadas que superan los 15 mil ejemplares, pero muchos, sobre todo los más jóvenes, enfrentan serias dificultades para sobrevivir cuando escasea la comida en aguas más cálidas.

Los especialistas creen que varios factores pueden provocar la mortandad: desnutrición, interacción con redes de pesca, contaminación o los riesgos naturales del propio viaje. «En su primer viaje, los más jóvenes no se orientan bien y terminan extraviándose. Algunos llegan debilitados a la playa o incluso mueren en alta mar», explicó el biólogo Alex Ribeiro, quien aclaró que solo las necropsias determinarán con certeza lo ocurrido.

Por su parte, el biólogo William Rodríguez Schepis, consultado por medios de la ciudad de Santos, advirtió que no se puede descartar la pesca como un factor clave en la tragedia: «La interacción con redes de pesca podría ser uno de los factores involucrados».

Fuente: Xinhua

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