Un despacho de la agencia Reuters publicado el lunes 18 de agosto afirmó que tres destructores estadounidenses —USS Gravely (DDG-107), USS Jason Dunham (DDG-109) y USS Sampson (DDG-102)— se acercaban a aguas venezolanas en las próximas 36 horas para operaciones contra carteles de drogas. Sin embargo, con base en datos oficiales de la Armada de EE. UU. y reportes de despliegue accesibles al público, esta información carece de sustento fáctico y contradice la situación operativa real.
-Según la verificación realizada por el medio «La Tabla», el USS Sampson se encontraba en el Pacífico Oriental bajo el Comando Norte, con una misión de interdicción antidrogas y un operativo reciente datado entre el 11 y el 12 de agosto, cuando incautó aproximadamente 1,5 toneladas de cocaína.
-Su ubicación está a más de 3.500 kilómetros de Venezuela, lo que pone en claro desajuste la afirmación de que se dirigía a aguas venezolanas en el plazo señalado. Por otra parte, el USS Jason Dunham estaba inactivo en la Base Naval de Mayport (Florida) desde junio de 2025, tras regresar de un despliegue en el Mar Rojo donde operó contra los Houthis, lo que contradice cualquier posibilidad de cercanía a Venezuela en ese periodo.
-Por último, el USS Gravely estaba activo en la región del Golfo de México, en el ámbito del Comando Norte, trabajando en vigilancia marítima y operaciones antidrogas junto a la Guardia Costera, con antecedentes de incautaciones relevantes, como una operación de cocaína reportada en marzo de 2025 por un valor de 13,5 millones de dólares.
Incoherencias en el reporte de Reuters
Las inconsistencias en el informe de Reuters se vuelven aún más evidentes al observar que el medio citó a “dos fuentes briefed on the matter” sin identificar, omitió datos públicos de despliegues y no consideró el alcance geográfico de mando: los buques mencionados pertenecen al Comando Norte (NORTHCOM) y no al Comando Sur (SOUTHCOM), que es el que cubre la región de Venezuela. Esta discrepancia genera, además, una lectura geopolítica sesgada al servicio de narrativas de intervención militar en Venezuela, cuando la mayor parte de la capacidad anfibia y la misión declarada de esas unidades se mantiene en otras zonas y marcos operativos.
El medio subraya la importancia de contrastar información con evidencia primaria y fuentes oficiales antes de difundir cualquier afirmación que pueda alimentar tensiones regionales. Este seguimiento reafirma que la verificación de datos públicos de la Armada de EE. UU. es clave para una información precisa y responsable.
Fuente: La Tabla
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