En los últimos meses, ha surgido en las redes sociales un fenómeno llamado ‘fibermaxxing’, que consiste en adoptar sencillos hábitos para incrementar de manera consciente y saludable el consumo diario de fibra. La finalidad es alcanzar al menos 30 gramos de fibra cada día, o incluso más, para aprovechar sus múltiples beneficios.

La especialista en nutrición Mia Syn afirmó a CNBC que «la fibra se está convirtiendo en la nueva proteína», dado que aporta ventajas digestivas, ayuda en el control del peso, mejora la salud intestinal y puede reducir la hinchazón. Sin embargo, muchas personas en EE.UU. no alcanzan los niveles recomendados: las mujeres menores de 50 años necesitan entre 25 y 28 gramos diarios, y los hombres en esa misma franja, entre 31 y 34 gramos. Lamentablemente, solo el 5 % de la población cumple con estas cifras, principalmente debido al alto consumo de alimentos ultra procesados.

Para aumentar la ingesta de fibra, es importante distinguir entre los dos tipos fundamentales: la soluble, que ayuda a controlar el colesterol y los niveles de azúcar en sangre; y la insoluble, esencial para una buena digestión y tránsito intestinal. Ambos tipos se encuentran en alimentos como frutas, verduras, granos integrales, legumbres, semillas y frutos secos.

No obstante, hay que tener cautela. Expertos advierten que un aumento brusco en la fibra puede causar molestias como gases, hinchazón, calambres o diarrea.

Además, superar los 70 gramos diarios puede resultar excesivo para la mayoría. Por ello, la recomendación es introducir cambios gradualmente: agregar una porción adicional de alimentos ricos en fibra cada semana y ajustar según la reacción del cuerpo.

Fuente: Medios Digitales

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