Estudiantes, docentes y organizaciones sociales salieron a las calles este viernes en al menos doce ciudades de Brasil para rechazar el arancel adicional del 50 % que el presidente estadounidense, Donald Trump, impuso sobre productos brasileños. La protesta, impulsada por la Unión Nacional de Estudiantes (UNE), busca defender la soberanía nacional y denunciar la medida, que según sus organizadores, responde a un respaldo político de Trump al expresidente Jair Bolsonaro, actualmente enjuiciado por golpismo ante la Corte Suprema.
Trump justificó el decreto con el argumento de que Bolsonaro sufre una «caza de brujas» por parte del Gobierno y del sistema judicial brasileño. Con esa declaración firmó la orden ejecutiva que establece el nuevo arancel, el cual entrará en vigencia en Brasil el próximo 6 de agosto.
En varias ciudades, las concentraciones se dieron frente a sedes diplomáticas de Estados Unidos, como consulados o, en el caso de Brasilia, frente a la Embajada. En la capital, uno de los participantes fue el profesor Leonardo César de Moura Barroso, quien afirmó: «Los únicos que pueden decidir qué hacer y qué no hacer en Brasil es el pueblo brasileño». También agregó: «No el presidente de una nación extranjera, que cree que tiene tutela sobre otros países y que está por encima de todos los demás países. Esa persona no tiene derecho a tutelar nuestra democracia».
En São Paulo, algunos manifestantes se disfrazaron como Trump, con traje azul y corbata, mientras otros usaron máscaras de Bolsonaro, esposas y tobilleras electrónicas, en alusión a las medidas cautelares que enfrenta el exmandatario. Durante la movilización, también quemaron dólares falsos, muñecos de Trump y Bolsonaro, e incluso una bandera de Estados Unidos.
Fuente: Medios Internacionales
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