Más de dos semanas después de que miles de ciudadanos se quedaran sin acceso al agua potable, la gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, se reunió con funcionarios de la corporación pública responsable del suministro del servicio.

“El acceso constante al agua potable no es un privilegio, es un derecho esencial de cada puertorriqueño”, afirmó la mandataria, citada por Prensa Latina.

Según el presidente de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), Luis González, el 98.3 % de los abonados ya cuenta nuevamente con agua, lo que representa un avance considerable. Sin embargo, aún quedan unas 7,444 personas —el 1.7 % del total— sin acceso en distintas zonas del país.

En áreas comerciales y turísticas como San Juan y Carolina, algunos empresarios pusieron en duda estas cifras. Varios negocios han tenido que destinar importantes recursos a la compra de camiones cisterna para mantener el servicio operativo.

El gobierno informó que ya se restableció el suministro en todos los hoteles afectados, aunque persisten variaciones en la presión del agua. La Compañía de Turismo de Puerto Rico precisó que solo 11 de los 290 hoteles registrados enfrentaron interrupciones.

Como parte de la respuesta a la emergencia, la gobernadora activó a la Guardia Nacional para distribuir agua potable en las comunidades más afectadas. La operación contempla el reparto diario de 2,000 galones de agua en los hogares identificados.

Fuente: Medios Internacionales

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