En medio de crecientes tensiones diplomáticas, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, convocó de urgencia a su gabinete ministerial para analizar las recientes decisiones del gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump. La reunión se celebrará este miércoles en el Palacio de Planalto, en Brasilia, y busca definir una estrategia frente a las nuevas sanciones impuestas por Washington.

La acción del mandatario brasileño se produce luego de que el presidente Trump anunciara un arancel del 50 % sobre productos brasileños, acompañado de sanciones dirigidas al juez de la Corte Suprema de Brasil, Alexandre de Moraes.

Trump califica a Brasil como “amenaza extraordinaria”

Según declaraciones ofrecidas por el propio Trump, su administración considera que el gobierno de Lula representa “una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional, la política exterior y la economía de Estados Unidos”.

El líder republicano también hizo alusión al proceso judicial que enfrenta el expresidente Jair Bolsonaro, insinuando un trasfondo político en las relaciones entre ambos países.

Brasil busca una respuesta coordinada

Fuentes del gobierno brasileño aseguran que Lula busca utilizar esta reunión para establecer un plan de acción multilateral, que podría incluir medidas diplomáticas, económicas y comunicacionales, en defensa de la soberanía nacional.

La medida ha generado alarma entre sectores productivos y analistas políticos, que advierten sobre las posibles repercusiones económicas en sectores clave como el agroindustrial, uno de los más afectados por el nuevo arancel.

Fuente: RT

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