Más allá de una forma de entretenimiento, los videojuegos se han convertido en una herramienta inesperada pero poderosa para fortalecer las relaciones de pareja. Así lo plantea el periodista especializado en tecnología y cultura digital, Keith Stuart, quien asegura que jugar juntos puede ser más significativo que compartir una maratón de series.
“Muchas parejas se han conocido jugando, y la experiencia puede ser más profunda que ver televisión”, comenta Stuart. Según él, colaborar en un videojuego, desde resolver acertijos hasta construir una casa en Minecraft, no solo fomenta la cooperación, sino que permite conocer aspectos clave del otro: la paciencia, la toma de decisiones, el liderazgo, e incluso el sentido del humor.
“Como mínimo, es una pista de cómo irá todo cuando armen una estantería de Ikea”, bromea el periodista.
De hecho, algunas terapias de pareja ya han comenzado a incorporar los videojuegos como herramientas para observar en tiempo real las dinámicas emocionales y comunicativas entre los involucrados. Este enfoque innovador permite detectar patrones de comportamiento, generar confianza y facilitar el diálogo en un entorno menos cargado que una conversación directa.
Así, lo que antes era visto como un simple pasatiempo, hoy se perfila como una nueva vía para construir vínculos más sólidos, sinceros y colaborativos.
Fuente: RT
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