El rock venezolano está de luto. A los 70 años de edad falleció Abraham García, mejor conocido como Cangrejo, baterista, pionero del punk y pieza fundamental de la mítica banda Seguridad Nacional. La noticia se difundió rápidamente en redes sociales, donde músicos y fanáticos destacaron su influencia única en la escena alternativa del país.

Cangrejo no solo fue integrante de Seguridad Nacional, también llegó a ser considerado el “cuarto miembro” de Dermis Tatú, la agrupación liderada por el inolvidable Cayayo Troconis. Su legado lo posiciona como un referente indiscutible para quienes vieron en el punk y el post-punk venezolano un espacio de rebeldía y creatividad sin límites.

Un baterista que marcó historia

Junto a Gustavo Corma y Juan Bautista López “Yatu”, Cangrejo imprimió un sello inconfundible al sonido de Seguridad Nacional. Desde la batería impulsó una propuesta que fusionaba post-punk, new wave y hardcore, adelantada a su tiempo y cargada de experimentación sonora.

Temas como “Uñas asesinas”, “Vampiro” y “No eran tan fácil” trascendieron los 80 y, aunque fueron popularizados por Zapato 3, guardan en su esencia la cadencia hipnótica que Cangrejo aportó a cada interpretación. Los discos de Seguridad Nacional hoy son considerados piezas de culto, verdaderos manifiestos de una época dorada del rock nacional.

Un espíritu irreverente y melómano

En una entrevista de 2016, Cangrejo confesó que su formación musical fue autodidacta:

Aprendí por mí mismo a tocar batería con muebles, peroles y cojines. También guitarra. En mi casa se escuchaban Los Panchos y Daniel Santos, pero cuando llegaron Los Beatles, mi mundo cambió”.

Con su partida, se apaga una voz auténtica y provocadora del punk venezolano, pero su música y su legado seguirán inspirando a nuevas generaciones que buscan en el rock una manera de romper esquemas.

Fuente: Últimas Noticias

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