Desde el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, la cantidad de migrantes en los centros de detención de Florida se disparó en un 111 %, según revela un informe de Human Rights Watch (HRW) junto a otras organizaciones civiles.

El documento alerta sobre graves consecuencias derivadas del hacinamiento: abusos, condiciones carcelarias extremas y la muerte de al menos dos personas. Esta situación, advierten, se agravó incluso antes de que entre en funcionamiento el polémico centro conocido como el Alcatraz de los caimanes, una instalación que, de acuerdo con declaraciones del gobernador Ron DeSantis, podrá albergar entre 3.000 y 4.000 migrantes.

El aumento en la población detenida se refleja en las cifras del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que registró un total de 2.524 migrantes retenidos en tres instalaciones principales: el Centro de Procesamiento Krome, el Centro de Detención Federal de Miami y el Centro Transicional Broward.

Fuente: Medios Internacionales

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