En medio del genocidio en Gaza, la infancia se está apagando bajo el fuego. Organismos internacionales alertan que entre 4.000 y 4.500 niños palestinos han perdido alguna extremidad desde octubre pasado, víctimas directas de los bombardeos israelíes. La ONU advierte que al menos 10 menores sufren amputaciones todos los días, muchos de ellos sin anestesia ni condiciones médicas mínimas.



