Este martes 15 de julio y el miércoles 16, en Bogotá, países del Sur Global se unirán en una reunión de emergencia para enfrentar la crisis humanitaria en Gaza. Una cumbre promovida por Colombia y Sudáfrica con más de 30 naciones que buscan convertir declaraciones en acciones concretas para detener la masacre en Palestina.
Venezuela reafirmó su respaldo a la causa palestina y condenó el genocidio en Gaza. Destacó que desde octubre de 2023, más de 58.000 personas han muerto, mientras miles más sufren heridas y desaparecen en medio del conflicto. Venezuela explicó que esta violencia tiene raíces profundas que comienzan en 1948, con la ocupación israelí. Desde entonces, el pueblo palestino enfrenta expulsiones, bloqueos y represión sistemática. Venezuela calificó estos hechos como un “crimen contra la humanidad” y criticó a las potencias occidentales que, con armas y financiamiento, sostienen ese régimen.
Los países presentes en la reunión resaltaron que las palabras deben traducirse en acciones. La comunidad internacional necesita hacer uso del Derecho Internacional, apoyándose en las investigaciones de la Corte Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia. La canciller encargada de Colombia, Rosa Villavicencio, afirmó que lo que sucede en Gaza no es un simple conflicto, sino un plan sistemático para destruir al pueblo palestino y borrar su identidad. La intención es que los Estados aprueben sanciones y adopten medidas para frenar la violencia y garantizar justicia.
El caso Albanese
Por parte de la ONU, Francesca Albanese, relatora especial, afirmó que el genocidio en Gaza forma parte de un proceso colonial de larga data. Denunció que Israel comete crímenes de guerra y acciones genocidas, en una escalada que amenaza la vida de miles. Sin embargo, Estados Unidos y algunos aliados acusaron a Albanese de colaborar con la Corte Penal Internacional y de promover el antisemitismo, lo que ella negó. Albanese defendió sus informes, donde denuncia que la ocupación israelí busca mantener un régimen segregacionista y represivo, que equivale a un proceso de genocidio en marcha.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó que Albanese trabaja con la CPI para emitir órdenes de arresto contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y su exministro de Defensa, Yoav Gallant. Albanese respondió que ha sido víctima de acusaciones injustas y que su trabajo revela la realidad de una ocupación que viola derechos humanos y busca eliminar al pueblo palestino.
La secretaria del Grupo de La Haya, Varsha Gandikota-Nellutla, hizo un llamado a que los países actúen con valentía y usen todas las herramientas legales disponibles. Comparó esta reunión con un momento histórico en la lucha contra la impunidad en Palestina, y confía en que se tomarán decisiones firmes para poner fin al genocidio y buscar justicia.
Fuente: Medios Internacionales
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