La vida de muchos niños en Gaza sigue en riesgo. Este domingo, al menos siete niños murieron mientras esperaban recibir ayuda vital en un centro de distribución. En total, 15 personas, entre ellas nueve niños y cuatro mujeres, perdieron la vida en distintos ataques, y más de 30 resultaron heridas, muchas de ellas niños.

Las organizaciones que ayudan a la población en Gaza, como Project Hope en colaboración con la ONU, distribuyen ayuda en condiciones peligrosas. Sin embargo, siguen ocurriendo ataques que impiden a las familias acceder a alimentos, agua y atención médica básica.

Uno de los momentos más trágicos ocurrió cuando un ataque aéreo israelí alcanzó un centro de distribución de agua, matando a diez personas, incluidos siete niños. Entre las víctimas, estaba Mohammed, un bebé de un año, cuya muerte dejó a su madre, Donia, gravemente herida y desconsolada. Además, Reema, de 10 años, sufrió un ataque en un centro de nutrición en Deir al Balah, donde murieron 15 personas en total.

Unicef describe la situación en Gaza como una “emergencia de supervivencia infantil”. Miles de niños enfrentan desnutrición y peligro de hambruna, con más de 5.800 diagnosticados en junio, incluyendo a más de 1.000 con casos graves. La organización condena que familias inocentes sean asesinadas en su intento por acceder a ayuda básica. “Ningún padre ni madre debería tener que vivir una tragedia así”, afirma Catherine Russell, directora de Unicef.

Unicef hace un llamado urgente a un alto al fuego duradero, a la protección de civiles y personal humanitario, y a que la ayuda llegue de forma segura y sin demora. La comunidad internacional debe actuar ahora para salvar vidas y brindar esperanza a los niños en Gaza.

Fuente: TeleSur

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