En solo unas horas, Tesla sufrió una caída histórica en sus acciones, perdiendo más del 14% de su valor en Wall Street, lo que equivale a cerca de 34.000 millones de dólares. La bajada se produjo después del enfrentamiento público entre Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, y Donald Trump, presidente de Estados Unidos.

La pelea empezó cuando Musk calificó de “abominación repugnante” el nuevo plan fiscal de Trump, advirtiendo que aumentaría peligrosamente el déficit y la deuda del país. También criticó los aranceles impuestos por Trump a más de 180 países, los cuales, según Musk, podrían provocar una recesión en EE. UU. en el segundo semestre del año. En respuesta, Trump lo acusó de “volverse loco” tras abandonar su rol como asesor y amenazó con cancelar todos los subsidios y contratos gubernamentales a las empresas del magnate, en particular un subsidio clave para la compra de autos eléctricos que afecta directamente a Tesla.

Un escenario con impacto económico y político

Las advertencias llegan en un momento difícil para Tesla, que además de la crisis política enfrenta una fuerte caída en ventas en Europa. En mayo, en Alemania, la firma registró una reducción del 36,2% en sus ventas, con apenas 1.210 unidades vendidas. La crisis en Europa se extiende a otros países, con descensos de hasta el 67% en Francia y del 68% en Portugal, arrastrando el valor de mercado de Tesla a menos de un billón de dólares y borrando cerca de 150.000 millones en capitalización en lo que va del año.

Todo esto coincide con la tensión que se ha vivido entre Musk y Trump en los últimos días, luego de que Musk criticara el plan fiscal y comercial del presidente, y respondiera con dureza. Musk afirmó que Trump no habría ganado las elecciones de 2024 sin su apoyo y llamó a un ‘impeachment’ en su contra, además de proponer un nuevo partido político de centro en una encuesta que obtuvo el apoyo del 83% de sus seguidores.

El conflicto entre estas dos figuras influyentes no solo afecta su relación personal, sino que también tiene repercusiones económicas para Tesla y para la política económica de EE. UU. La crisis incluye una caída en las ventas, amenazas de pérdida de contratos y un escenario bélico que preocupa a inversores y analistas en medio de un contexto de incertidumbre política y económica internacional.

Fuente: Medios Internacionales

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