En una conversación exclusiva con Boris Castellano, el diputado y empresario Miguel Pérez Abad dibujó un panorama optimista para la economía venezolana en este 2026, gracias a la reforma de la Ley de Hidrocarburos, un cambio que calificó como necesario ante un mundo energético que evoluciona rápido:

    “Esa tendencia de crecimiento se va a mantener”, afirmó con seguridad, proyectando que el país podría superar las metas de la CEPAL y alcanzar un crecimiento de entre el 4.5% y el 5%. El diputado reveló que el termómetro internacional ya marca un interés real por Venezuela, asegurando que inversionistas de potencias como Estados Unidos, España y Arabia Saudita tienen la mirada puesta en el país tras la actualización de las leyes.

    “Ya se siente en el marco internacional la presencia de inversores… elementos de seguridad jurídica que todavía estaban aguantados desde afuera”, explicó. Según su visión, este interés no solo se queda en el papel, sino que busca apalancar el sector petrolero para que este, a su vez, sirva de motor para el resto de la economía nacional.

    Al hablar directamente al ciudadano, Pérez Abad fue enfático: el crecimiento debe venir acompañado de preparación, por lo que, su consejo para quienes buscan empleo o están por elegir una carrera fue claro y directo: “Vamos a necesitar mucho electricista, mucho instrumentista, mucho soldador… esas son las demandas de mano de obra que se van a requerir”.

    Además, envió un mensaje de calma sobre el bolsillo del venezolano, asegurando que la mayor circulación de divisas ayudará a estabilizar los precios “se va a ir cerrando la brecha entre el mercado paralelo y el oficial”.

    Finalmente, Pérez Abad destacó que el 2026 no solo será el año del petróleo, sino también del relanzamiento turístico y tecnológico ya que, con la eliminación del bloqueo aeronáutico, el diputado prevé que “el sector turístico va a ver una entrada” masiva de visitantes. Asimismo, dejó una propuesta sobre la mesa para fortalecer a la pequeña industria: ajustar el encaje legal para que el crédito fluya hacia los emprendedores, con la mirada puesta en la «Cuarta Revolución Industrial».

Boris Castellano

360°/PG/OBP