La escalada del conflicto en Oriente Medio provocó este lunes fuertes pérdidas en los mercados de Wall Street. Los principales índices bursátiles de Estados Unidos registraron caídas significativas tras los ataques de EE. UU. e Israel contra objetivos en Irán, generando un clima de incertidumbre entre los inversores.

En la jornada, el Dow Jones retrocedió 1,10%, perdiendo 543 puntos; el S&P 500 cayó 1,10% y el Nasdaq 100 descendió 1,50% en las negociaciones electrónicas. Este panorama de volatilidad impulsó también la cotización del petróleo, ante el temor de que el conflicto interrumpa el suministro global proveniente de Irán.

El precio del crudo en EE. UU. subió 7%, mientras que el euro cedió 0,67% frente al dólar. La combinación de conflicto geopolítico y fuga de capitales hacia activos seguros refleja la cautela de los mercados ante un escenario impredecible.

Los grandes fondos de inversión han reaccionado con prudencia, vendiendo posiciones en sectores sensibles como transporte, consumo discrecional y energía, y trasladando recursos a inversiones consideradas más conservadoras.
Analistas destacan que los inversores priorizan bonos del Tesoro y otros activos refugio mientras evalúan la duración de la crisis, en un contexto donde los enfrentamientos militares y la desinformación continúan marcando el ritmo de los mercados globales.

360°/AR/OBP