El dirigente principal de la competición liguera española ha manifestado su total rechazo hacia las recientes propuestas planteadas desde el máximo organismo internacional del balompié. Durante una entrevista concedida a un rotativo europeo, el responsable del torneo nacional advirtió sobre los graves peligros que supone alterar el actual modelo de competición para las siguientes décadas.

​Las críticas se intensificaron tras conocerse los planes orientados a organizar una cita mundialista con la participación masiva de sesenta y cuatro selecciones nacionales. Para el dirigente español, semejante ocurrencia carece de cualquier fundamento lógico y amenaza profundamente la estabilidad de las ligas domésticas en todo el continente.

​El peligro real de modificar el modelo de competición actual sin contar con el consenso de los clubes

​Asimismo, el presidente del organismo español recalcó que el torneo internacional de selecciones apenas dura un breve periodo y beneficia únicamente a un sector muy reducido de futbolistas profesionales. Mientras tanto, las competiciones locales sufren las consecuencias directas de un calendario sobrecargado que dificulta la correcta planificación deportiva y económica de las entidades.

​En este sentido, el representante institucional insistió en que la defensa del modelo de competición nacional resulta absolutamente prioritaria para garantizar miles de empleos directos. Modificar este delicado equilibrio operativo mediante decisiones unilaterales demuestra una absoluta falta de responsabilidad por parte de los dirigentes internacionales que lideran el organismo global.

​Por otro lado, otras voces importantes del panorama futbolístico europeo, como el máximo mandatario de la UEFA, también han expresado dudas razonables sobre la viabilidad de semejante formato gigantesco. Ambas organizaciones coinciden en que la transformación radical del modelo de competición perjudicará notablemente los torneos locales y los procesos de clasificación.

​Finalmente, el dirigente español sentenció que la etapa del actual presidente de la organización mundial debe concluir debido al desgaste acumulado y a la falta de diálogo transparente. La defensa férrea del modelo de competición tradicional continuará siendo la bandera principal de los clubes europeos ante los próximos congresos federativos previstos.

​La disputa abierta entre las grandes ligas continentales y la federación internacional augura un periodo de intensa confrontación institucional durante los próximos meses. Proteger el actual modelo de competición frente a iniciativas faraónicas se ha convertido en el objetivo primordial para asegurar la supervivencia financiera del deporte.

360/AP/DRR