Rusia se prepara para iniciar en marzo los vuelos de prueba de su dron estratosférico Argus, diseñado para brindar servicios de internet tanto a las fuerzas militares como a usuarios civiles que buscan alta velocidad de conexión. El desarrollo del aparato refleja la intención de fortalecer la infraestructura de comunicación del país en el aire.

Este proyecto surge como respuesta tras la pérdida de acceso de las fuerzas rusas al sistema Starlink de SpaceX a comienzos de febrero de 2026. Los ingenieros rusos concibieron a Argus como un equivalente a los satélites de comunicación Starlink, pero con la ventaja adicional de servir como un eficaz sistema de guerra electrónica.

El dron puede operar a altitudes de entre 15 y 24 kilómetros, dificultando su derribo con sistemas portátiles de misiles, que requieren misiles más pesados como los S-300 o los Patriot. Su control puede ser automático o manual, y a diferencia de los satélites en órbita constante, Argus puede dirigirse hacia una ubicación específica y permanecer sobre ella.

“El precio de un misil de ese tipo supera con creces el costo del propio dron. Incluso si el enemigo decide derribar un Argus, gastará millones de dólares para destruir un aparato que cuesta apenas unas monedas. Es una victoria económica, ya antes de que empiece el combate”, señaló el jefe del proyecto, Nikolas Oxman.

El dron podría mantenerse en vuelo de manera prácticamente indefinida gracias a la energía solar. Los expertos destacan que su funcionalidad es comparable a la de los satélites más modernos, y que su principal ventaja reside en la gran altitud que puede alcanzar, lo que lo convierte en un recurso estratégico tanto para comunicaciones como para operaciones militares.

Fuente: Medios Internacionales

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Redacción 360 Publicado: 19/02/2026, 2:18 PM