En un momento donde las presiones externas marcan la agenda nacional, el dirigente opositor Enrique Ochoa Antich ofreció una reflexión profunda sobre el rol de la dirigencia frente a las amenazas contra la soberanía. Para el analista, la defensa de la nación debe estar por encima de cualquier diferencia partidista, calificando de «antipatriótica» la postura de quienes retacean su respaldo al Estado venezolano ante escenarios de crisis compleja.
Ochoa Antich fue enfático al establecer su jerarquía de valores políticos: la patria primero, la oposición después. “Yo siempre lo dije: si aquí hay una intervención militar extranjera, el gobierno que esté en Venezuela es mi gobierno, aunque yo el día antes le haya estado haciendo oposición”, afirmó con determinación.
El ejemplo de la dignidad histórica
Para ilustrar su postura, el dirigente recordó una anécdota de Teodoro Petkoff durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Relató cómo Petkoff, siendo militante comunista y habiendo sufrido la pérdida de un hermano a manos del régimen de aquel entonces, mantuvo una claridad meridiana sobre la soberanía.
“Él dijo que, si en esa oportunidad Estados Unidos hubiese invadido Venezuela, él le habría pedido un fusil a Pérez Jiménez para defender a su país. Bajo esa misma lógica, me parece que hoy, regatearle el apoyo al gobierno en una situación tan compleja como la que tenemos, es algo casi antipatriótico”, subrayó Ochoa Antich.
De la exigencia a la propuesta constructiva
A pesar de su firme defensa de la unidad nacional frente a amenazas externas, Ochoa Antich aclaró que esto no implica un cheque en blanco ni una obediencia ciega. Su visión apuesta por una relación política más madura y menos confrontativa desde la acera de la oposición.
“No se trata de hacer lo que dicen algunos documentos por allí, de solo exigir o reclamar. Hay que hacer sugerencias, presentar propuestas y mantener una posición independiente y crítica”, explicó. En su opinión, el país requiere una oposición que sepa distinguir entre la lucha por el poder y la preservación de la República.
Un llamado a la autocrítica necesaria
Finalmente, el dirigente no dejó de lado la responsabilidad del Ejecutivo. Señaló que, tras 27 años de gestión que a su juicio han tenido momentos de mucha irresponsabilidad, el chavismo también tiene una deuda con el país en términos de reflexión interna.
“El gobierno debería ser autocrítico después de estos resultados. La confianza se construye de ambos lados, y el país necesita que se reconozcan los errores para poder avanzar en medio de esta coyuntura tan difícil”, concluyó.
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