Desde el corazón histórico de Caracas, el activista político y escritor Enrique Ochoa Antich ofreció un análisis profundo sobre el giro drástico que ha dado la política venezolana en este inicio de año. En una conversación con el periodista Boris Castellano, Ochoa Antich fijó una postura clara: la necesidad de unidad nacional por encima de las diferencias ideológicas.

Libertad para Maduro y rechazo a la intervención
El activista fue tajante al condenar la agresión militar extranjera y el secuestro del presidente Nicolás Maduro. Para Ochoa Antich, defender la soberanía no es una cuestión de simpatía política, sino de dignidad nacional. «Me sumo absolutamente a la campaña por su libertad. Maduro es un venezolano y ningún país tiene derecho a ser tribunal del mundo», afirmó, recalcando que la crisis actual es también consecuencia de una fractura interna que los venezolanos no supieron sanar a tiempo.

El respaldo a Delcy Rodríguez y el fin de los extremismos
Uno de los puntos más destacados de su intervención fue el apoyo a la gestión de Delcy Rodríguez como presidenta encargada. Basándose en su experiencia personal de trabajo con ella en la defensa de los derechos humanos durante los años 80 y 90, la calificó como una mujer «eficiente, humana y tolerante».
Ochoa Antich explicó que su apoyo no es un «cheque en blanco», sino un respaldo crítico y autónomo necesario para la estabilidad. «Frente a una agresión, nuestro deber es servir de sostén a este gobierno para que resuelva la complicación que tenemos con los Estados Unidos», señaló.

El desplazamiento de la oposición radical
Como punto clave de su análisis, Ochoa Antich subrayó un hecho que considera una «paradoja»: la decisión de Donald Trump de apartar a la oposición extremista para entenderse directamente con el gobierno actual.
»Pareciera que Estados Unidos entró a Venezuela no para cambiar al gobierno, sino para sustituir a la oposición radical. Han comprendido que con ese sector las cosas serían un caos manejable. Hoy, los actores que quedan en pie son Trump y el gobierno de Delcy», explicó.

Hacia un «boom» económico y una evolución democrática
Mirando al futuro, el escritor se mostró optimista sobre las posibilidades de una apertura económica y el levantamiento de sanciones, lo que podría generar un crecimiento importante en el sector petrolero y comercial.
Concluyó haciendo un llamado a los «venezolanos de bien» a entender que, en este momento histórico, la ecuación ya no es «gobierno vs. oposición», sino la preservación de Venezuela como nación frente a los desafíos geopolíticos.
Boris Castellano.
360°/AR/OBP



