Las zonas rurales de Venezuela se encaminan hacia un cambio radical en su seguridad jurídica y operativa. La Asamblea Nacional aprobó por unanimidad, en su primera discusión, el Proyecto de Ley para la Protección de la Actividad Ganadera, un texto que promete modernizar el campo y, sobre todo, desmantelar las redes de delincuencia organizada que asfixian a los productores pecuarios.
Una ley de los noventa que favorecía al delito
El debate parlamentario dejó en evidencia que el marco legal vigente —redactado entre 1997 y 1998— se había convertido en el mejor aliado de la impunidad. El presidente del Poder Legislativo, Jorge Rodríguez, calificó la normativa actual de «preconstitucional» y criticó con dureza sus «sanciones pírricas».
»La ley vigente otorga hasta 90 días para certificar si un ganado robado pertenece o no al ocupante de un predio. Es un margen de tiempo absurdo que solo facilita la movilización y pérdida de los animales fuera de las fronteras nacionales», denunció Rodríguez.
Para frenar este escenario, la directiva del Parlamento ordenó crear de inmediato una comisión mixta (Economía y Política Interior) que trabajará codo a codo con la Fiscalía General de la República. ¿El objetivo? Diseñar un régimen penal severo, expedito y disuasivo que castigue con contundencia el contrabando de extracción y el hurto de ganado (abigeato), bajo una supervisión que no quedará delegada a una sola comisión.
Alta tecnología contra el sacrificio clandestino
La propuesta no solo persigue el delito, sino que redefine cómo se produce en el país. Al presentar el proyecto, la diputada, médico veterinario y productora Geraldina Parada, explicó que la ley introduce la identificación bioeléctrica y códigos digitales para rastrear el rebaño en tiempo real.
Esta trazabilidad electrónica responde también a una alerta sanitaria: el 65% de las enfermedades humanas en el mundo son zoonóticas. Por ello, el nuevo articulado meterá en cintura a las salas de matanza y mataderos para erradicar el sacrificio clandestino, agilizando en paralelo los trámites para comercializar carnes y lácteos.
Blindaje genético y «custodia activa»
El proyecto introduce dos elementos inéditos para el sector:
- Protección del patrimonio genético: Se declara como prioridad el blindaje de las razas locales Carora y Criollo Limonero, joyas biológicas adaptadas al trópico venezolano.
- Custodia Activa: A diferencia del pasado, donde el ganado recuperado quedaba retenido en procesos burocráticos interminables, la nueva ley ordena la devolución inmediata de los semovientes a sus legítimos dueños. Con esto se evita que se detengan los ciclos críticos de ordeño, ceba y reproducción.
El nuevo texto legal iniciará ahora su fase de consulta pública, prometiendo incluir no solo a los grandes gremios, sino también a pequeños productores, comunidades indígenas, afrodescendientes y al poder popular organizado del sector rural.
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