El cacao venezolano, catalogado históricamente como el mejor del mundo por su aroma y sabor, ya tiene un escudo jurídico para competir con fuerza en los mercados internacionales. La Asamblea Nacional sancionó por unanimidad la Ley para el Fomento y la Promoción del Cacao Venezolano, un instrumento que apunta directo a la estabilidad económica del país a través del fortalecimiento del sector agrario.

​El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, selló la redacción final tras la votación de la plenaria y ordenó su remisión inmediata al Ejecutivo para su promulgación, cumpliendo con el artículo 213 constitucional.

​Respuestas a los desafíos internacionales

​El nuevo texto legal no es solo declarativo; nace como una respuesta táctica a las exigencias y barreras del mercado global actual. El circuito productivo del cacao requería una modernización que pusiera freno a las distorsiones en la comercialización interna y que, al mismo tiempo, garantizara la trazabilidad y calidad exigidas en el extranjero.

​Con este marco regulatorio, el Estado y las comunidades organizadas adquieren herramientas para optimizar tres eslabones críticos:

  • El financiamiento directo: Fórmulas para que el músculo financiero llegue al productor primario sin las trabas de la banca tradicional.
  • Canales de distribución justos: Democratización de las rutas de comercialización para reducir el impacto de los intermediarios que asfixian el margen de ganancia del campesino.
  • Capacitación técnica obligatoria: Formación científica para pequeños y medianos productores de las regiones centrales y orientales, mejorando el rendimiento por hectárea.

​El protagonismo del productor local

​La sanción de la ley tuvo un fuerte componente social. El hemiciclo de sesiones abrió sus puertas a los verdaderos protagonistas de la jornada: los productores y productoras agrícolas. En un movimiento inédito, la directiva del Parlamento rompió el protocolo e invitó a los trabajadores del campo a subir al estrado principal para recibir en sus propias manos el texto que guiará el futuro de sus cultivos.

​La ley hace especial énfasis en el respeto y la protección de los conocimientos ancestrales de las familias dedicadas a este cultivo tradicional. El objetivo final es claro: que el crecimiento de la actividad agroproductiva rural se ejecute bajo estrictos criterios de soberanía económica, garantizando que el éxito del chocolate venezolano en el mundo comience por mejorar la realidad del campo que lo siembra.

360/AP/DRR

dramirez Publicado: 11/06/2026, 5:52 PM